Cuando hablamos de eficiencia y optimización de costos en la producción de cerezos, uno de los factores clave es el control oportuno de malezas. Estas generan un impacto negativo significativo en los huertos, debido a la alta competencia por agua y nutrientes. Además, actúan como hospederos de plagas y enfermedades, y su presencia dificulta la ejecución de diversas labores agrícolas.
Para lograr un control efectivo, es fundamental apoyarse en herramientas estratégicas, siendo uno de los pilares el uso de herbicidas residuales pre-emergentes, aplicados principalmente durante el invierno. Su objetivo es inhibir la germinación de semillas de malezas, permitiendo reducir de manera sostenida su presencia en el huerto a lo largo del tiempo.El uso correcto de estos herbicidas entrega beneficios tanto agronómicos como económicos. Desde el punto de vista técnico, contribuye a disminuir progresivamente el banco de semillas de malezas. En términos económicos, un programa basado en herbicidas residuales resulta considerablemente más eficiente que estrategias centradas únicamente en herbicidas post emergentes, incluso antes de considerar los costos asociados a mano de obra, uso de maquinaria y número de aplicaciones.El control de malezas debe abordarse desde el establecimiento del huerto, incorporándose como un componente esencial dentro del presupuesto de formación. Esto permite reducir las pérdidas por competencia desde las primeras etapas del cultivo y mantener un bajo nivel de infestación en el tiempo.Para alcanzar un control efectivo durante toda la temporada, es clave implementar una estrategia integral basada en el uso adecuado de herbicidas residuales y pre emergentes. La selección del producto y el momento de aplicación deben definirse en función del tipo de maleza presente, ya que estos factores determinarán el éxito del programa de control.
1. ESTRATEGIA ESTÁNDAR DE CONTROL DE MALEZAS

2. LISTADO DE MALEZAS ANUALES

3. LISTADO DE MALEZAS PERENNES

4. PRINCIPALES MALEZAS EN CEREZOS SEGÚN HÁBITO DE CRECIMIENTO.

5. APLICACIÓN DE HERBICIDAS RESIDUALES.
Es clave aplicar herbicidas residuales antes de las lluvias otoñales para asegurar un control eficiente de la germinación de malezas anuales en sus primeros periodos de emergencia y la segunda aplicación se debe realizar previo a las últimas precipitaciones de primavera.
La selección de productos debe basarse en las especies de malezas presentes en cada campo, para maximizar la eficacia del control. Para que la aplicación de herbicida residual en invierno sea eficiente el suelo debe estar libre de malezas previo a la aplicación.




6. CARACTERISTICAS FISICO-QUIMICAS DE LOS HERBICIDAS RESIDUALES O PREEMERGENTES.
RESUMEN TÉCNICO DE VARIABLES CLAVE EN HERBICIDAS RESIDUALES
El desempeño agronómico y ambiental de los herbicidas residuales está determinado por un conjunto de propiedades fisicoquímicas que influyen en su persistencia, movilidad y eficacia en el control de malezas. El conocimiento del período libre de malezas, Koc, solubilidad, DT50, riesgo de lixiviación y GUS es fundamental para seleccionar correctamente un herbicida residual, ya que estas variables determinan su eficacia, persistencia y comportamiento en el suelo.
PERÍODO LIBRE DE MALEZAS
Corresponde al intervalo de tiempo durante el cual el herbicida mantiene el suelo libre de emergencia de malezas. Es un indicador directo de la duración del control y permite definir la frecuencia de aplicación dentro del programa de manejo.
KOC (COEFICIENTE DE ADSORCIÓN AL CARBONO ORGÁNICO)
Parámetro que describe la afinidad del herbicida por la materia orgánica del suelo.
Valores altos indican fuerte adsorción, menor movilidad y mayor permanencia en la capa superficial.
Valores bajos indican mayor movilidad en el perfil del suelo y mayor dependencia de las condiciones de humedad.
SOLUBILIDAD EN AGUA
Define la capacidad del herbicida de disolverse en agua.
Alta solubilidad favorece la activación del producto tras riego o precipitaciones.
Sin embargo, también incrementa el potencial de movimiento vertical (lixiviación) en el suelo.
DT50 (VIDA MEDIA EN SUELO)
Tiempo requerido para la degradación del 50 % del ingrediente activo en el suelo.
Es un indicador de la persistencia del herbicida.
Valores elevados se asocian a mayor residualidad, mientras que valores bajos indican degradación más rápida.
RIESGO DE LIXIVIACIÓN
Corresponde a la probabilidad de que el herbicida se desplace hacia capas profundas del suelo, fuera de la zona de control de malezas.
Este riesgo está determinado principalmente por:
- Koc (adsorción)
- Solubilidad
- Textura del suelo
- Régimen de riego o precipitaciones
Un alto riesgo implica potencial de pérdida de eficacia y daño a cultivos o contaminación de napas.
SOLUBILIDAD EN AGUA
Define la capacidad del herbicida de disolverse en agua.
Alta solubilidad favorece la activación del producto tras riego o precipitaciones.
Sin embargo, también incrementa el potencial de movimiento vertical (lixiviación) en el suelo.
GUS (GROUNDWATER UBIQUITY SCORE)
Índice que integra Koc y DT50 para estimar el potencial de lixiviación hacia aguas subterráneas.
- Valores bajos indican bajo riesgo de contaminación.
- Valores intermedios representan riesgo moderado.
- Valores altos reflejan alta probabilidad de lixiviación.
Consideración general
La correcta selección de herbicidas residuales debe basarse en el equilibrio entre persistencia, movilidad y seguridad ambiental, ajustando la elección del activo a las condiciones específicas de suelo, clima y sistema de riego del huerto.

7. CONSIDERACIONES PREVIAS A LA APLICACIÓN
- Utilizar un volumen de aplicación de 200 L/ha, asegurando un adecuado cubrimiento del suelo y de las malezas objetivo.
- Aplicar en ausencia de sierpes y brotes basales, con condiciones de baja velocidad de viento, para evitar deriva y posibles daños al cultivo, especialmente en aplicaciones con herbicidas sistémicos.
- Realizar el control de malezas durante el período invernal, ya que en esta etapa el cultivo de cerezos presenta menor susceptibilidad a daño o fitotoxicidad por herbicidas sistémicos.
- En aplicaciones con glifosato, es fundamental ajustar el pH del agua de aplicación mediante el uso de reguladores de pH, idealmente en rangos entre 4,5 y 5,5, para mejorar la estabilidad y eficacia del ingrediente activo.
- Incorporar el uso de coadyuvantes (tales como adherentes, surfactantes y acondicionadores de agua), con el fin de optimizar la cobertura, absorción y desempeño de los herbicidas, mejorando la eficiencia del control y reduciendo pérdidas por condiciones ambientales como deriva.


